éL : Mi úNiCo aMoR
¿Cuándo te das cuenta de que has conocido a tu príncipe azul? ¿Es algo de varios días o surge con un flechazo?
Le conocí por casualidad un 15 de marzo, yo acababa de hacer un mes con Alberto, pero sabía que esa relación no llegaba a nada. Esa tarde, entré en el Hi5 porque mi mejor amiga siempre encontraba chicos guapos allí y ya se sabe que la curiosidad mató al gato ¿no? Allí estaba él, entre los chicos de mi pueblo, sonriendo con un polo rosa de RL. Le mandé un mensaje diciéndole que cómo era posible que no me acordase de su cara con lo guapo que era y me contestó al segundo que acababa de llegar de Barcelona. Le agregué al msn y algo se movió dentro de mi. Quedamos en vernos al día siguiente para que yo le enseñase un poco de esto :)
Llamé a mi mejor amiga y le dije que me había enamorado. Al día siguiente por la tarde, quedé con otra chica para que me ayudase a ponerme guapa y a alisarme el pelo. "Arreglada pero informal". Y allí estaba, apoyado en una farola fumándose un cigarro, con su metro ochenta y muchos, su Belstaff y su pelo alborotado. Estuvimos en el paseo marítimo y luego fuimos a fumar shisha, lugar en el que por cierto, me piyó mi actual novio (no estábamos haciendo nada!). Por la noche fuimos a tomar una copa, ese día me invitó a todo. Me dejó en mi casa (yo iba contentilla por la mezcla de alcohol + prozac) y me escribió un sms diciéndome que había llegado a su casa. No pude dormir más feliz.
Al día siguiente, volvimos a quedar y fue a buscar a mi mejor amiga que estaba a 1 hora en coche porque yo se lo pedí :) Esa noche, pude sentir por fin sus labios junto a los mios y confirmé que era el chico de mis sueños cuando al día siguiente, en cuanto se levantó me llamó para quedar.
Empezó así el mejor mes de mi vida. Le veía cada día a las 10 cuando pasaba con su moto por delante de mi colegio para ir al trabajo, a las 2.30 estaba en la puerta esperando a que yo saliese de clase y poder verme y a las 9, cuando salía de trabajar, me venía a recoger a mi casa para hacer algo. Yo estaba todo el día con esa estúpida sonrisa de niña enamorada que era imposible borrar de mi cara, siempre tenía un consejo optimista para cualquier persona. Éramos como uña y carne, la chispa saltaba en cuanto nos veíamos. Mi único amor y mi mejor amante. Yo era su princesita, él era todo para mi. Por él, volví a comer (cuando le conocí pesaba 50 kg y estaba muy mal), volví a sonreir, volví a ser feliz y por primera vez, supe lo que era amor verdadero.
Pero cuando eres estúpida, no puedes evitar seguir siéndolo y le dejé marchar de la forma más estúpida: por un cabreo tonto. Le mandé a la mierda, le dije que estaba harta de él y no fui capaz de pedir perdón a tiempo. Por eso, ahora sigo arrepintiéndome después de mucho tiempo por mis absurdos errores.
Después de cortar, estuvimos tiempo sin hablarnos, pero con mi cumpleaños a la vista, recuperamos el contacto. Yo lo único que quería era sentir que por unas horas era mío, que durante un día a la semana, sus caricias y sus besos eran sólo para mi. Y sólo conseguí perderle aún más por mis tonterias.
Ahora, llevo un mes sin hablarle, no tengo su msn, ni su móvil (me los sé de memoria pero me controlo), sin verle y lo único que ronda mi cabeza 24 horas al día es él, su perfección, su olor, sus besos...
Le echo de menos y no puedo olvidarle, y aunque él ya no quiera soportar más mis cambios de humor y mis tonterías, seguiré intentándolo, diga lo que diga la gente.
Siempre pensé que cuando llegase el amor de mi vida, todo sería más fácil... Pero al parecer, cuanto más deseas algo, más obstáculos encuentras para conseguirlo.
Echaba de menos tus besos me dijo una vez, posiblemente, intentando buscar en mi algo que nos unió aquella noche mágica de Marzo, pero lo único que salió de mi boca fue yo los tuyos no.














Posted
on
Monday, July 30th, 2007 at 2:00 am under